Escribe Partido Socialismo y Libertad, sección venezolana de la UIT-CI
El pasado 22 de enero, la Asamblea Nacional aprobó de forma apresurada una reforma parcial a la Ley Orgánica de Hidrocarburos. La misma contó con el voto favorable de un sector de los diputados de la oposición patronal. Se trata de una ley cocinada en la Casa Blanca. No fue casualidad que, un día antes de su aprobación, el gobierno del ultraderechista Donald Trump le diera su visto bueno.
Esta reforma busca abrir el sector petrolero venezolano a las inversiones extranjeras. Ya no será obligatorio operar en asociación con Pdvsa mediante empresas mixtas. Este es el cambio más significativo de la nueva ley. Se elimina el control que el país ejercía a través de Pdvsa sobre las operaciones y la comercialización del crudo. De esta manera, se abre la puerta para que los socios privados, tanto nacionales como transnacionales, participen directamente en la exploración y extracción de petróleo mediante los llamados «Contratos de Participación Productiva» (CPP). Estos contratos les otorgan autonomía operativa y de gestión en el negocio petrolero, sin el control de Pdvsa.
Además, se reducen las regalías que las transnacionales y empresas nacionales deben pagar al Estado venezolano, pasando del 33,3% a un 15%, y en algunos proyectos, a un 20%. Las regalías eran un impuesto que debían pagar las empresas al Estado; su reducción significa mayores ganancias para las petroleras y menos recursos para el país.
Por otra parte, la reforma establece que ya no será obligatorio resolver litigios y controversias con las empresas en tribunales nacionales, permitiendo que estos casos sean llevados ante instancias internacionales.
Tras la brutal agresión imperialista del 3 de enero, en la que Estados Unidos masacró a más de 200 personas, el gobierno de falso socialismo chavista —que hoy encabeza la presidenta encargada Delcy Rodríguez —, en lugar de reaccionar con dignidad ante la agresión y romper relaciones con Estados Unidos, ha cedido ante los intentos de tutelaje de Trump sobre nuestro país. Nunca convocó a una resistencia real ni a la movilización contra la injerencia estadounidense, ni tomó medidas económicas concretas contra las empresas de ese país.
Con esta reforma leonina y entreguista, aprobada en la Asamblea Nacional, se ha materializado el pacto entre el gobierno venezolano y Trump, sobre el cual ya habíamos advertido (Ver nuestra declaración del 11 de enero). Este acuerdo profundizará la entrega del petróleo a las transnacionales y a los empresarios privados nacionales, consolidando así un nuevo saqueo de nuestros recursos.
Las señales de que se estaba fraguando un pacto eran evidentes. Fue el propio gobierno venezolano el que puso a disposición de Estados Unidos los 30 o 50 millones de barriles de petróleo de los que Trump se jacta controlar. De esos, Estados Unidos ya vendió una parte en el mercado internacional, y en días pasados ingresaron al país 300 millones de dólares, con otros 200 millones por llegar próximamente, de un total de 500 millones que Trump había depositado en Qatar. Todo esto se hizo con el acuerdo del gobierno venezolano. Además, se avanza aceleradamente en el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos. Recientemente, la presidenta encargada se entrevistó con el director de la CIA, y la Casa Blanca ya anunció que Delcy Rodríguez sería invitada a reunirse con Trump.
Sin embargo, esta escandalosa capitulación no nos sorprende. Desde hace más de dos décadas hemos denunciado que el llamado «Socialismo del Siglo XXI» chavista es una gran estafa: una farsa orquestada para mantener a Venezuela dentro del marco capitalista, lo que ha provocado una brutal caída en el nivel de vida de la clase trabajadora y los sectores populares.
Llevamos años denunciando que Chávez primero, y luego Maduro, siempre buscaron acuerdos con las transnacionales y los empresarios privados. Chávez no nacionalizó el petróleo; eso ocurrió realmente en 1975. Lo que se hizo en 2006 con el plan «Plena Soberanía Petrolera» fue reemplazar los contratos de las transnacionales en Venezuela por «empresas mixtas», donde estas pasaron a ser socias de Pdvsa en el negocio petrolero (51% a 49%). En aquel entonces, transnacionales estadounidenses y de otros países firmaron estos acuerdos. Empresas como Exxon Mobil y ConocoPhillips no fueron expulsadas por el gobierno; simplemente rechazaron el esquema y abandonaron el país.
Desde 2018, con la implementación del Programa de Recuperación, Crecimiento y Prosperidad Económica, Maduro acordó con Fedecámaras y Conindustria aplicar un brutal ajuste capitalista que destruyó los salarios, eliminó impuestos a las empresas, desreguló las relaciones laborales, convirtiendo a los trabajadores en mano de obra semiesclava y sin derechos sindicales. En más de una ocasión, incluso ofreció en bandeja de plata a las transnacionales estadounidenses y de otros países el petróleo, el gas y las riquezas mineras del país. El 31 de diciembre, en una entrevista con el periodista español Ignacio Ramonet, declaró: “Que si quieren petróleo, Venezuela está lista para inversión estadounidense, como con Chevron, cuando quieran, donde quieran y como quieran”
A lo largo de estos últimos 25 años, nunca hemos dado apoyo al régimen chavista, al mismo tiempo que denunciábamos a los partidos de la derecha patronal y proimperialista, manteniendo nuestra independencia política frente a ambos polos. Sostenemos que la única salida estratégica es lograr un gobierno de las y los trabajadores, junto a los sectores populares, para que el petróleo sea 100% estatal —sin empresas mixtas ni transnacionales— y gestionado por sus trabajadores, profesionales y técnicos. Los recursos provenientes del petróleo deben destinarse a un plan obrero y popular de emergencia, que garantice aumentos salariales y de pensiones, así como inversión en salud, educación, vivienda, producción de alimentos y medicamentos, además de la recuperación de nuestra industria petrolera, eléctrica y las empresas básicas de Guayana.
Entre 1999 y 2014, Venezuela recibió más de 960 mil millones de dólares por exportaciones petroleras. Sin embargo, muy poco de esos recursos llegó a los trabajadores y sectores populares. La mayor parte se perdió en negocios turbios, corrupción, compras de armas y enriquecimiento de grandes transnacionales y grupos económicos nacionales.
Aunque esta ha sido la tónica del chavismo durante 26 años, la reciente reforma a la Ley de Hidrocarburos —aprobada en primera discusión por el parlamento venezolano— profundiza el camino de entrega de nuestro petróleo y recursos naturales.
Reconocemos que existe una gran confusión entre el pueblo trabajador, alimentada por el doble discurso y el falso socialismo del chavismo. Ante la grave crisis social, algunos trabajadores petroleros y de otros sectores podrían albergar expectativas equivocadas sobre el ingreso de transnacionales e inversiones, creyendo que mejorarán salarios y condiciones de vida.
Pero la historia demuestra que, en ninguna parte del mundo, las inversiones de grandes empresas han traído bienestar a los pueblos. Al contrario, solo generan más miseria, expoliación de recursos y ningún beneficio para la clase trabajadora. Por eso, rechazamos tanto la injerencia de Estados Unidos y Trump en nuestro país y en el manejo del petróleo, como el reciente pacto consumado con el gobierno venezolano.
En el PSL, estamos convencidos de que solo la lucha del pueblo trabajador puede generar cambios reales en nuestras condiciones de vida. Nada caerá del cielo, y nadie nos regalará nada. Por eso decimos que debemos organizarnos para luchar desde ya por un aumento inmediato de salarios de emergencia, equivalente al valor de la canasta básica.
Acaban de llegar 300 millones de dólares por la venta de petróleo, y está previsto que lleguen otros 200 millones en los próximos días, y seguirán llegando recursos por la venta del petróleo que no se había vendido por el bloque impuesto por el imperialismo estadounidense. Exigimos que ese dinero se destine a aumentar los salarios, mejorar la salud, la educación y los servicios públicos. Debemos movilizarnos por un plan de acción que incluya:
– ¡Basta de ajustes contra el pueblo trabajador!
– ¡Basta de bonificación salarial!
– Discusión de contrataciones colectivas.
– Derecho a huelga y libertad sindical.
– Libertad plena para los presos políticos, especialmente para las trabajadoras y trabajadores detenidos por luchar, denunciar la corrupción o por razones políticas, como es el caso de más de 120 petroleros que permanecen detenidos. Exigimos su inmediata liberación y restitución en sus cargos.
– ¡Levantamiento inmediato del decreto de conmoción externa!
– Legalización de los partidos políticos de izquierda y democráticos.
En este marco, desde el PSL seguimos exigiendo: ¡Fuera Trump de Venezuela y de América Latina!
24 de enero de 2026
Escribe Prensa UIT-CI
20/10/2025. El pasado 10 de octubre, en una sesión exprés, el Congreso de Perú aprobó por abrumadora mayoría de 122 votos a favor la vacancia de Dina Boluarte, poniendo así el fin de su gobierno. Durante los tres años de mandato de Boluarte, marcado por la represión a las movilizaciones y luchas de las y los trabajadores, la juventud y el pueblo del Perú, el Congreso fue el principal sostén – junto con la policía y las fuerzas armadas – de su gobierno. Ahora, sus fuerzas aliadas de despegan de su gobierno a seis meses de las elecciones generales, profundizando la crisis política permanente que vive el Perú. La designación del nuevo presidente, José Enrique Jerí, ha desatado una nueva ola de movilizaciones y se denuncia que Jerí sumió el mandato sin apoyo popular, ya que el llega al Congreso con solo 11.600 votos, luego de que el ex Presidente Vizcarra sea removido de su Curul y acumula denuncias por violencia sexual y enriquecimiento ilícito. La gran movilización juvenil del 15 de octubre, donde la policía asesinó al joven rapero Trvko, buscan una alternativa al sistema de hambre, explotación y represión de los gobiernos.

Conversamos con el compañero Enrique Fernández Chacón, dirigente de Uníos, sección de la UIT-CI en Perú, sobre este proceso de lucha abierto.
I – Se ha desatado en Perú una gran movilización con miles de jóvenes y sectores populares en las calles de Lima. ¿Qué se reclama?
Enrique: Para entender de dónde venimos. Dina Boluarte fue vicepresidenta de Pedro Castillo, defenestrado este por el intento de golpe. El Congreso lo echó y puso en su reemplazo a Dina Boluarte, la que también tenía antecedentes y estaba siendo investigada por el propio Congreso. Al nombrarla parece que le pusieron condiciones.
Desde mi punto de vista esta gran movilización que se ha desarrollado, protagonizada por miles y miles de jóvenes, a la que también se han sumado algunos sectores populares, es la continuidad de la lucha que fue enfrentada por el gobierno el 7 de diciembre 2023 a marzo del 2024, que fue precisamente cuando fue destituido Pedro Castillo por intento de golpe y asumió Dina Boluarte. Y desde que asumió la señora Boluarte provocó el repudio porque dijo que si acababan con Pedro Castillo ella se iba con él, y no fue así. Es más, hizo un acuerdo con el Congreso y se constituyó una santa alianza mafiosa entre todos los componentes del Congreso, con muy contadas excepciones con 4 o 5 votos contrarios de un total de 130. Esa ha sido una santa alianza, dicho sea de paso, con la ultra derecha, la “izquierda”, las distintas variantes de la burguesía que hay ahí. Lo que más llamó la atención, para los desprevenidos, que el sostén de esta santa alianza fuera la “izquierda” en el Congreso, que tenía como nunca 41 representantes de un total de 130. Esta santa alianza ha montado, con el apoyo de la presidente o la presidenta está ahí con apoyo del congreso, supeditada a todo lo que acuerde, han levantado todo un tinglado electoral para que gane las próximas elecciones con un fraude escandaloso.
Lo importante para mí es la continuidad de esa pelea, primero porque las consignas son las mismas: Que se vayan todos. Que tiene un significado muy importante en el marco de negación de todo lo existente. Es decir, no ven ninguna salida con todos los que ven hoy, con todos los partidos que ven hoy. Por eso piden que se vayan todos. Y cuando hablan de todos no solamente los que están en el congreso, sino todos los partidos patronales y reformistas que lo integran.
Además, reclaman por que caigan todas las leyes aprobadas por el corrupto Congreso, que atentan directamente a la clase trabajadora y los sectores populares, sobre todo la repudiada ley de AFP (sistema de jubilaciones privadas), donde la juventud se ve interpelada en las condiciones de su futuro.
Eso es lo que tiene la importancia hoy, que los jóvenes hayan retomado las banderas de lucha que hicieron precisamente los pueblos originarios, los campesinos y los sectores populares, fundamentalmente.
II – ¿Cómo ves la situación? En un país con un pueblo pobre y explotado y lleno de ex presidente presos por corruptos.
Enrique: Si hay una situación muy particular. Este es un país que algunos le llaman bendecido por la mano de Dios, porque a pesar de todo lo que pasa la economía se mantiene, la moneda está estable, incluso ahora está más barato el dólar. Porque hay una informalidad en la economía que es incluso es mayor a la economía formal. Se calcula que, entre el narcotráfico y la minería ilegal, se mueven 25 o 30 mil millones de dólares al año. Y, por el contrario, está la otra cara de la moneda, una pobreza impresionante, un 80% de informalidad en el empleo. La gente que trabaja hoy para comer mañana, representa un 80%. Entre pobres y extremadamente pobres está más o menos el 50% de la población, así como el 50% de sus niños está desnutrido, con anemia en distintos grados. Entonces no condice la situación que vive el pueblo en general con el comportamiento de la economía y de los ingresos que hay en el país. Existe una minoría de capitalistas y multinacionales que se enriquecen cada día más. Eso explica porque todos los que llegan al gobierno se dedican a gobernar para esa minoría y a robar descaradamente. También explica porque hay un rechazo y cada día más fuerte haya tantos ex presidentes presos y otros haciendo cola para serlo.
III – La represión de ayer asesinó a un joven manifestante. ¿Cuál es el papel de la juventud?
Enrique: En la movilización del miércoles 15 ha sido una movilización impresionante. Yo que tengo tantos años en esto, estoy bastante impresionado no solo por la cantidad de jóvenes que fueron, sino esas ganas de pelear que se les ve en la cara a cada uno. Se los ve con una “inocencia política” que van a llevarse, con el sacrificio que sea, todo por delante. Porque de alguna forma se puede explicar de que hay más del 60% de jóvenes que se irían del país si pudieran. Acá se los conoce mucho como los “Ní Ní”, que ni trabajan ni estudian ni tienen posibilidad de hacerlo. Entonces yo creo que los jóvenes han tenido la respuesta adecuada porque son los más perjudicados, porque yo no sé qué otra cosa puede pasar por la cabeza de un joven que no ve ninguna perspectiva. Por eso yo creo que ellos son la vanguardia de esta pelea.
Y esa rabia se radicaliza a partir del asesinato del joven Eduardo Ruiz Sáenz – conocido rapero del populoso barrio limeño de San Martín de Porres que usaba el seudónimo Trvko – cuando un policía disparo contra la movilización que ya estaba desconcentrando. La juventud todavía recuerda los asesinatos en manos de Merino y a los 60 compañeras y compañeros asesinados por Boluarte en las grandes movilizaciones de fines del 2021, apenas asumió el gobierno. Las autoridades han salido a reconocer la responsabilidad de las fuerzas represivas en el asesinato, pero no tomaron medida alguna aún, esto enciende aún más la bronca de la juventud que viene encabezando la protesta.
IV – ¿Cómo sigue la lucha? ¿Las centrales sindicales convocan, son parte del proceso?
En relación a las centrales sindicales, estas son casi inexistentes porque han mutilado el movimiento sindical en el Perú. Acá para hacer un sindicato en las fábricas, basta tener 20 afiliados, así en la fábrica haya cuatro o cinco mil trabajadores. Entonces en cada fábrica tiene como mínimo varias opciones sindicales y que por supuesto no sirven para nada ninguna. Y las centrales sindicales que precisamente acusan que el 80% no está en la formalidad, entonces están disminuidas. Y además de eso, son cuatro centrales sindicales que compiten entre ellas para ver cuál es más burócrata que la otra. Ni atraen a la gente.
Si bien es cierto que en algunas movilizaciones han ido algunos sectores del movimiento sindical que son los que tiene precisamente trabaja en el estado, en este caso los maestros que hace mucho tiempo que no salían y esta vez salieron. Se sumaron otros gremios, fraccionados, pero hay una vanguardia de los trabajadores del transporte (colectiveros) porque realmente los están matando en hechos de inseguridad. Y precisamente el congreso es repudiado porque ha votado leyes de protección para los corruptos, amarrando de pies y manos a jueces y fiscales que quieran accionar.
Entonces no hay ninguna posibilidad, ninguna perspectiva distinta en el movimiento sindical, a no ser que primero se derrote la tercerización laboral.
V – ¿Qué propuestas están levantando ustedes? ¿Quieres agregar algo más?
Enrique: Las propuestas que levantamos nosotros y hacemos nuestras, es la consigna que levantan del que se vayan todos. Y por la positiva estamos respaldando el pedido que sea reemplazado por un gobierno de los de abajo, que no esté comprometido ni en la corrupción, ni sea parte de la mafia congresal, ni que sobreexplote a los trabajadores -que es un añadido nuestro–.
La juventud movilizada si acepta de buen gusto que el reemplazo no sea alguien que esté ni en corrupción ni sea parte de las mafias que están gobernando en el Perú. Esto lo constatamos con el diálogo que tenemos con un grupo de jóvenes con los que debatimos y acompañamos a las movilizaciones. Jóvenes a los que les prestamos nuestro local para sus reuniones. Un grupo que es parte de toda esta expresión de bronca callejera que viene tomando las calles en los últimos días, y que está abierto a debatir, pero sobre todo a luchar.
Escribe Lucha Internacionalista, sección de la UIT-CI del Estado español
13/10/2025. Es el momento de aumentar la movilización y salir masivamente a la huelga general del 15. Para imponer un verdadero embargo de armas y una ruptura de relaciones con el estado genocida de Israel. Porque la agresión sionista contra el pueblo palestino no se ha acabado, ni en Gaza ni en Cisjordania ni en la Palestina del 48.
La firma de la primera fase del Plan Trump es una tregua: liberación de los rehenes, de casi 2000 prisioneros/as palestinas, retirada del ejército sionista del 47% del territorio de Gaza, y entrada de ayuda. Miles de palestinas han salido a las calles a festejar el alto el fuego, e inmediatamente, centenares de miles han emprendido el regreso hacia el norte. El plan de expulsión masiva anunciado por Trump en febrero y ratificado por Netanyahu tiene que retroceder ante la resistencia palestina, el agotamiento militar sionista y el aislamiento internacional creciente producto de enormes movilizaciones.
Los y las palestinas toman aire, mientras crecen las cifras de destrucción y muerte de la maquinaria asesina que ha recurrido a todos los crímenes imaginables. Netanyahu, incapaz de liberar a los rehenes por la fuerza, tiene que acabar negociando con Hamás. Trump a quien el paso del tiempo le empieza a crear problemas políticos, exige a Netanyahu que dé un paso atrás en la ofensiva, y que no pierda la última oportunidad de que los rehenes puedan regresar a Israel. Crecen de nuevo las tensiones en el seno del gobierno sionista: los socios de ultraderecha que apuntalan a su gobierno ya han rechazado el plan de Trump.
El Plan de Trump en tres fases, es un ultimátum para constituir un protectorado imperialista en Gaza: exige la rendición y el desarme de la resistencia, un desmembramiento más de Palestina con la separación política y administrativa de Gaza de Cisjordania, y la constitución de un gobierno tutelado por Trump y Blair, con presencia de tropas internacionales, de países árabes y musulmanes.
En la segunda fase, que se negociará cuando se cierre la primera, se abordará el desarme de la resistencia, la salida de las tropas israelíes de la Franja, la formación del gobierno y planes de reconstrucción. Hamás, la Yihad Islámica y el Frente Popular para la Liberación de Palestina ya han anunciado que no se desarmarán si no es entregando las armas a un Gobierno palestino para crear su estado palestino y también que rechazan un gobierno de tutela extranjero. Por su parte el gobierno sionista ha afirmado que no retirará las tropas sin el desarme completo de la resistencia palestina y que no contempla en el futuro ningún estado palestino. Un esquema que nos recuerda las fases del alto el fuego de enero-marzo del 2025, que Netanyahu rompió unilateralmente. Con la visita de Trump a Israel y Egipto para firmar el acuerdo, se escenificará una vez más que Israel hoy no es más que el 51 estado norteamericano levantado sobre la ocupación de la tierra Palestina.
Mientras toda la atención está en Gaza, en Cisjordania y Jerusalén, los colonos y el ejército no dejan de asediar los pueblos palestinos con total impunidad y expandir nuevas colonias. Once mil presos y presas palestinas se hacinan en cárceles de tortura en las que crece el número de asesinatos. El campo de refugiados de Yenín, donde vivían más de 20.000 palestinos está hoy ocupado por el ejército israelí que lo utiliza como base de entrenamiento en la lucha urbana. Los miles de desplazados/as a los que no se permitió llevarse nada de sus casas, malviven amontonados en espacios sin recursos. Los asentamientos ilegales son reconocidos rápidamente por el gobierno.
Continuar y profundizar la movilización es imprescindible.
¿Por qué ahora el plan de Trump? El plan se presenta como un salvavidas a Netanyahu después de que se escenificara en la ONU el mayor aislamiento internacional de toda la historia de Israel, resultado directo de la creciente presión sobre los gobiernos del movimiento de masas mundial en solidaridad con el pueblo palestino, que les exige aislar a los genocidas y sus cómplices. El plan se presenta cuando vence el plazo que dio el gobierno israelí a sus tropas para conquistar Ciudad de Gaza y está lejos de conseguirlo, sin tampoco poder liberar rehenes, y cuando hay signos de agotamiento y dificultades de reemplazo de las tropas sionistas.
Para que el plan tuviera credibilidad era necesario que lo apoyaran el coro de países árabes y europeos que días atrás boicotearon a Israel, muchos de ellos habiendo reconocido el estado palestino. Y una vez más, empezando por Sánchez y los jeques árabes se plegaron como súbditos y salieron a aplaudir al emperador Trump. Agotado Catar, un nuevo actor entra en escena como principal interlocutor con Hamás: el presidente turco Erdoğan, que tiene sus propios intereses en la región.
Los rehenes nunca fueron garantía contra los ataques porque desde el minuto uno Netanyahu aplicó la directiva Aníbal, por la que la prioridad era evitar que el enemigo tuviera prisioneros/as, al precio de su muerte. Por ello las familias de los rehenes se han manifestado masivamente contra la política de guerra de Netanyahu y hoy dan las gracias a Trump y abuchean a Netanyahu.
Mientras el pueblo palestino resiste, nuestra tarea solidaria sigue siendo la de romper la telaraña de complicidades que sostienen el estado de Israel y su genocidio. Los avances en los posicionamientos de los gobiernos han sido fruto de las movilizaciones históricas en todo el mundo: la huelga general masiva del 3 de octubre en Italia ha sido muy importante. Las enormes movilizaciones de los pasados 2 al 4 en el Estado español que salían también por la libertad de los integrantes de la Flotilla secuestrados por el estado de Israel.
Nada está resuelto, ni siquiera que dejen de caer bombas sobre Gaza o que cese el robo de tierras en Cisjordania y Jerusalén. No habrá paz con justicia sin la reconstrucción de Gaza, sin recuperar las tierras robadas, sin el castigo a los responsables de crímenes de guerra y genocidio, sin el fin del apartheid. No habrá paz hasta que se acabe el estado racista y colonial de Israel y se levante una Palestina única, libre democrática, no racista, a la que pueda regresar la diáspora palestina, en la que los y las palestinas, sean musulmanes, judíos, cristianos… tengan los mismos derechos y libertades. Queda todo por hacer y mientras el pueblo palestino resiste, nuestra tarea es movilizarnos. Palestina es hoy el símbolo de la lucha de todos los pueblos contra la barbarie imperialista. De esa lucha depende también nuestro futuro.
Todos y todas a la huelga del 15.
Embargo real de armas y ruptura de relaciones a todos los niveles con Israel
Palestina libre, desde el rio hasta el mar.
Lucha Internacionalista, sección de la UIT-CI del Estado español
11/10/2025.
Este lunes 22, después de una penosa enfermedad, falleció en Niterói, Rio de Janeiro, el compañero Pedro Rosa, dirigente de la Corriente Socialista de las y los Trabajadores (CST). En nombre de la UIT-CI, acompañamos en este difícil y triste momento a su compañera Alessandra, a sus hijas e hijo; a sus familiares, compañeras y compañeros de trabajo y, en especial, a las y los camaradas de la CST, nuestra organización hermana.
Pedro fue un gran luchador y dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Fluminense (Sintuff), que nuclea a las y los trabajadores de esa importante Universidad. Fue un ejemplo de lucha para el movimiento obrero de Brasil, por eso constituye una enorme pérdida.
También fue un militante socialista revolucionario, dirigente durante años de la CST, sección de la UIT-CI. Un dirigente revolucionario, anticapitalista, antiburocrático y comprometido con la lucha por un Brasil y un mundo socialistas.
Compañero Pedro Rosa, ¡hasta el socialismo siempre!
Secretariado Internacional de la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores - Cuarta Internacional (UIT-CI)
22 de septiembre de 2025
Escribe Prensa UIT-CI
3/9/2025. Desde hace unos días está presente en la capital de Túnez, Górkem Duru, dirigente del Partido Democracia Obrera (IDP) y de la UIT-CI. Llegó desde Estambul, Turquía, para apoyar y colaborar en los preparativos del contingente de embarcaciones que se sumarán, próximamente, a la Flotilla Global Sumud que partió desde Barcelona, encabezada por Greta Thunberg.
Górkem Duru es un activo militante de la causa palestina y del proceso de la revolución del Norte de África y Medio Oriente abierto en 2011. Vivió un tiempo en Túnez, en nombre de la corriente internacionalista UIT-CI. Desde el 2015 fue integrante, con su partido IDP, del comité internacional de apoyo a la revolución siria contra el dictador Bashar Al Assad, que terminó cayendo en 2024. Reproducimos su llamado al apoyo y defensa de la Flotilla Global Sumud en búsqueda de romper el bloqueo genocida a Gaza.